Apasionados del Cine.

lunes, 3 de agosto de 2015

La maschera del Demonio (Black Sunday, Italia 1960)

El terror Italiano en su mas clásica expresión, una obra de arte.

Por: Deadman
Twitter: @AzraelHell
Facebook: Cinéfilos Anónimos


Introducción:

 Nunca hasta la fecha me había puesto a comentar una película del italiano Mario Bava, muy a pesar de que han sido varias las ocasiones en que me lo han solicitado así que, para compensar un poco esta tardanza,  elegí su primer trabajo como director en solitario y una de sus obras más conocidas, "La máscara del demonio" (1960), o Black Sunday o The Mask of Satan, dependiendo de la edición que se encuentren, aunque el título original es "La Maschera del demonio". Esta película es importante no sólo como un gran exponente de ese terror gótico de factura europea que se popularizó en todo el mundo gracias a productoras como la Hammer, sino también por haber dado fama a gente como Bava o la bellísima Barbara Steele, quien se consagraría en aquel entonces como una de las más famosas actrices de terror de los años sesenta.

Bava toma la estructura de un relato de Nikolai Gogol y lo transforma en una historia de terror gótico que al menos en la superficie aparenta una composición clásica: antiguas ruinas, terribles maldiciones familiares, brujería, satanismo y una locación exótica como es el caso de las estepas de Moldavia. Digo que aparenta cierto clasicismo porque muy pronto la historia comienza a mezclar varios elementos dispares como una insinuada historia de vampiros y un énfasis en la sexualidad perversa que por desgracia se quedó censurada para gran parte del público; de hecho el doblaje italiano de La máscara del demonio dejaba claro que los dos hechiceros villanos, Asa y Javuto, eran hermanos, referencia que se eliminó del doblaje en otros idiomas para evitar la alusión al incesto, pero que al mismo tiempo dejaba ciertas interrogantes acerca de por qué el retrato de Javuto aparece colgado en los muros del castillo de la familia...

Como podrán ver, es una película atrevida, adelantada a su tiempo que llevó de la mano de su estructura claramente gótica, una historia de terror no convencional llena de elementos revolucionarios que es lo que nos ha traído hasta aquí, a hablar de ella. ¿Están listos? pues... comenzamos!




Las secuencias de tortura y pena capital son francamente perturbadoras, están tan bien hechas que es imposible permanecer indiferente al dolor de los condenados, todo un logro tomando en cuenta la antigüedad y el origen de la cinta.

Plot:

Barbara Steele, todo un ícono del cine de terror europeo de los 70's

En la Rusia medieval, la Princesa Asa Vajda (Bárbara Steele) es acusada de brujería, y ejecutada clavándole en el rostro una máscara con afiladas púas en su interior; varios siglos después, dos viajeros encuentran su tumba y accidentalmente derraman sangre sobre el cadáver, devolviéndole a la vida, liberando por accidente el espíritu de la terrible hechicera que buscará renacer en el mundo de los vivos, por lo que la bruja buscará venganza en el Príncipe Vajda y su hija Katia, descendientes del inquisidor que los condeno.

Cada elemento es perfectamente cuidado en la cinta que bien podría ser reconocida como una de las más estilizadas en el género de terror en el continente europeo.



Crítica y comentario:

Los muchos detalles de erotismo malsano fueron solamente un elemento más de lo osada que fue esta película para los estándares de principios de los sesenta, yendo más allá de lo que en su momento habían logrado trabajos similares, y en cierta forma cambió las reglas del juego puesto que también la Hammer se dedicó a partir de entonces a tensar los límites de aquello que podía hacer en pantalla. Sin embargo, el trasfondo cultural italiano de La máscara del demonio la diferencia de todos estos trabajos, uno de los detalles que siempre he encontrado más interesantes no sólo de Bava sino del terror italiano en general es su relación de amor/odio con la religión católica, ya que Bava no deja de hacer mención en todo momento a un imaginario cultural cristiano presente no sólo en la ya antológica escena de la quema de la bruja sino en la fijación con el cadáver de Asa que se mantiene incorrupto y atrapado en su ataúd únicamente por la presencia de la cruz. La visión de ese cadáver con las cuencas vacías llenas de gusanos también evidencia otro aspecto muy recordado de esta película, que es su fijación con los ojos como puerta del mal, algo a lo que ciertamente ayuda la fisionomía de Barbara Steele, cuyos grandes ojos negros parecen ser los protagonistas de la película.
.

La presencia abrumadora de las sombras, del dolor y el miedo a morir hacen de la atmósfera de la película uno de sus elementos vitales en los que se sostiene esta película.


Honestamente, no creo que la cinta hubiese alcanzado el éxito que tuvo de no haber contado con una actriz como ella, una presencia magnífica que cautiva desde el momento en que aparece en las ruinas de la capilla con dos grandes mastines negros, una imagen ya icónica y muy explotada en el género de terror a pesar de que técnicamente el personaje en cuestión es la heroína. El trabajo de Steele es desigual en su doble papel, ya que como la joven Katja (inevitablemente interés romántico del por otro lado muy olvidable héroe masculino) no convence mucho, como tampoco convence la forzada y cursi sub-trama romántica, pero cuando hace de la bruja Asa su presencia se roba cada escena, y se nota a leguas que es en su poderosa villana donde recaen las simpatías de Bava y su película.

Es por eso que incluso ahora, cuando la he vuelto a ver muchos años después de la primera ocasión, sigo creyendo que el final de la película no es tan feliz como muchos piensan, y que hay un giro narrativo de corte fatalista que se intuye aunque no se diga explícitamente. Si no han visto la película no se las voy a arruinar aquí, pero una vez que llegue ese final sabrán exactamente a qué me refiero.



Es la presencia de Barbara Steele lo que le da el extra total de carisma que la cinta necesitaba para trascender.

Conclusión: 

Ya lo he mencionado, la máscara del demonio fue un gran éxito y una de esas colaboraciones de las que sale magia a pesar de todas las dificultades, el director Mario Bava contaba en vida que escogió a Steele únicamente por su físico y que fue muy difícil trabajar con ella debido a la desconfianza que sentía de aquel equipo de cineastas italianos trabajando con un guión cuyas escenas no se conocían hasta el mismo día del rodaje. Eso en parte puede que explique la naturaleza fragmentada del argumento y los repentinos cambios de tono de la historia, pero el resultado es innegable. Como introducción a la obra de Bava y al terror italiano en general, no se puede pedir nada mejor, nada más cuidadosamente elaborado ni nada tan auténtico, tan absolutamente del corazón.


¡Hasta la próxima!


0 comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por dejar tu comentario! =)

 

Te estamos buscando!

Si quieres colaborar con este blog puedes mandar tu reseña al correo: francisco.tijerina@live.com ¡Todo el crédito es para ti!

Contacto y contrataciones.

Al Twitter: @AzraelHell

Gracias por tu visita.

Te esperamos muy pronto de vuelta!